Bouquets de Rosas

La verdad es que eres coronada en victoria 

Limpieza mental y renovación espiritual.

Romanos 12:2

No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

La Palabra nos recuerda:

“Sean transformadas mediante la renovación de su mente”.

Hoy quiero compartir contigo mis tres D’s que pueden ayudarte a comenzar una verdadera limpieza mental.

1.Desintoxicar – entregar pensamientos que no vienen de Dios.

2.Discernir – aprender a identificar la voz correcta.

3.Declarar – afirmar la verdad de Dios sobre tu vida.

1. Desintoxicar

Hay pensamientos que debes decidir rendirlos a Dios, ya que agotan, roban la paz, incluso pueden contener mentiras que quieren sembrarse como verdades.

Desintoxicar la mente es decidir no necesito esto, renuncio a esto, ya que lo que no produce vida, no viene de Dios. La verdad siempre vence. Nuestra mente es renovada al leer la palabra de Dios, creer en ella por encima de todo, por encima de cualquier circunstancia.

2. Discernir

No todo lo que pensamos es verdad. Discernir es aprender a preguntarte:

¿Esto me acerca a Dios o me aleja de Él?

¿Esto me llena de fe o de ansiedad?

Cuando discernimos, permitimos que el Espíritu Santo nos guíe, nos enseñe a reconocer Su voz. Y aquí le agrego mi “D” extrapoder. DETENTE.

Detenerte en oracion, en adoración, en la lectura de la Biblia siempre te llevará a callar lo que no viene de Dios. Es necesario detenerse en el día a día, vivimos en un mundo lleno de mil actividades y sucesos. Las hijas de Dios deben detenerse.

3. Declarar

Una mente renovada necesita palabras nuevas, palabras de verdad, la Biblia es nuestro manual de vida que contiene la verdad de Dios para nuestras vidas. Declarar la palabra de Dios, es hablar la verdad de Dios en voz alta.

Quiero contarte que por mucho tiempo tome el papel de ser víctima de las circunstancias por diferentes motivos, antes de conocer a Jesús ese era mi estilo de vida. Cuando le recibí me di cuenta que caía en el mismo patrón, caía en esa trampa de pensar “no soy suficiente, no soy muy linda, no cumplo con todas las características, etc, etc”  miles de etiquetas. Dios en su misericordia me llevo por el proceso de la renovación de la mente, fue intencional y fue poderoso. Hoy por hoy camino segura de quién soy, soy hija del Rey, lo creo con todo mi ser, mi vida fue transformada exponencialmente. No solamente digo soy hija, esa es mi identidad. Hija aceptada, amada con autoridad. ¡Aleluya!

Jesús restaura nuestra identidad, somos hijas, nuestro valor lo define Dios, somos formadas por su palabra, Él nos ayuda a vernos con sus ojos, tal vez igual que a mi me pasó en algún momento te criticaste o recibiste palabras hirientes o burlas, pero nada de eso define lo que verdaderamente eres, lo define Él, Cristo se entregó en la cruz por amor, dando su vida por nuestro rescate, la verdad es que eres coronada en victoria por un verdadero príncipe. Nuestro amado Jesús. Príncipe de paz.

La renovación de la mente es de todos los días, es necesaria. La palabra de Dios es poderosa. Te dejo estos versículos que puedes estar leyendo durante los siguientes días.

Renuncia a las mentiras de Satanás y acepta la verdad que te hace libre.

Juan 1:12

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

Juan 15:15

Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.

Romanos 5:1

Resultados de la justificación

5 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;

1 Corintios 6:17

Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.

1 Corintios 6:19-20

19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

Efesios 1:3-8

Bendiciones espirituales en Cristo

3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, 7 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, 8 que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,

Con cariño,

Pastora Ari.

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