Bouquets de Rosas

💌 Asunto: El sueño de Dios no le pide permiso a tu cartera

Cuando Dios te entrega un sueño se ve tan grande… que tu corazón late fuerte y tu mente empieza a calcular. Miras tu cuenta bancaria, agenda, tus limitaciones… y piensas:

“¿Cómo voy a lograrlo?”

Es por eso querida mujer que Dios te lo pide, no es en tus fuerzas, es en el poder de Dios. Los sueños de Dios no revisan tu presupuesto, Dios ve tu corazón, ve tu disposición para creer. ♥️

Dios no te pidió permiso para escogerte, y tampoco le pedirá permiso a tu cartera para cumplir lo que prometió. 😊

¿Recuerdas a la viuda que tenía una vasija de aceite?

2 Reyes 4:1-6

El aceite de la viuda

1 Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. 2 Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite. 3 Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. 4 Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte. 5 Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite. 6 Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite. 7 Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede.

Declárame qué tienes en casa… 🙌🏻🔥

Está parte del versículo 2 mueve mi corazón, ya que “Muchas veces, lo que Dios te pide que hagas, lo que necesitas para empezar el sueño, la visión, lo que se necesita para llevarlo a cabo, ya esta en tu casa, solo necesitas obedecer y creer con todo.” La fe conquista querida mujer, lo he vivido una y otra vez. Dios me ha dado sueños, visiones y lo que necesitaba para empezarlas estaba en mi casa, ¡sí! En mi casa.

Hoy puedo ver como cada sueño ha ido floreciendo, pero me atreví a obedecer aunque para mí cartera no tuviera sentido.

Cuando Dios da una visión, Él mismo se encarga de la provisión. ¡Amén!

Repite esto: “La provisión sigue a la visión”.

Ahora, ¿Qué hacer para no rendirte cuando el recurso parece poco?

1. Habla como si ya estuviera hecho. FE.

Tus palabras son semillas. No digas “no puedo”, cambia el enfoque “Dios lo hará”. La fe abre camino en lugares que parecen imposibles.

2. Da el paso pequeño.

Obedece en lo poco, no esperes tener todo super claro, el milagro no ocurre antes del primer paso, va sucediendo mientras vas caminando.

3. Agradece incluso cuando aún no ves fruto.

Cada vez que agradeces en medio del proceso, estás adorando en fe. El agradecimiento te recuerda que no estás sola, sino acompañada por Dios.

Los sueños de Dios no le piden permiso a tu cartera, solo esperan un corazón que diga:

“Aquí estoy, Señor, hágase conmigo conforme a tu palabra.”

Lucas 1:38

Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.

Para finalizar con este email querida mujer, recuerda, ora antes de contar el sueño a otros, confía en la espera, actúa en obediencia. ¡Amén!

Con cariño,

Pastora Ari.

Deja un comentario

Scroll al inicio