Cuando me iba a casar, mande las invitaciones para el gran día, el cual quería compartir con personas muy queridas para mi ahora esposo y para mí, estaba emocionada, expectante y con muchas ilusiones, cada invitación que enviamos fue llena de amor. Y sabes, hubo una persona que era mi amiga, ella decía eso, pero qué crees, nunca me contesto.
Me dolió muchísimo, me sentí mal, y no entendía el ¿por qué? En ese momento Dios me mostró algo, “muchas veces no recibirás de la gente lo que tú les das, voltea a la cruz.”
Dios ministro mi alma y pude avanzar y soltar, el Espíritu Santo en su tierno amor siguió hablando y me dijo con voz dulce, no des algo a alguien esperando que esa persona actúe como tú piensas que lo hará, más bienaventurado es dar que recibir. Por lo regular asociamos ese versículo que lo puedes encontrar en Hechos 20:35, con algo económico. Pero de igual manera esta relacionado con tu actitud al dar algo, en el fondo podemos dar pero si querer aunque sea un gracias, y hay veces, no estoy diciendo que siempre, no sucederá así.
Dios me mostró que cuando alguien no es agradecido con algún detalle, acción, palabra, etc, tiene que ver más con la condición del corazón de la otra persona, no de la persona que dio.
Pero ojo, el enfoque no es si la otra persona a la que tú le das algo responde o no, sino el por qué tú lo estás dando.
Dios trae libertad a nuestra alma cuando decidimos hacer todo como si lo hiciéramos para Él.
Colosenses 3:23-24
23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; 24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.
Sabes la boda que Dios me regaló ha sido algo que me dejo sin palabras, mientras me estaba casando, eso que tanto me dolió, simplemente desapareció, en ese momento todo era como un sueño del cual no quería despertar. La grandeza de la fidelidad de Dios, opaco ese pequeño dolor.
Esa amiga, ya no está, pero sabes hoy cuando pienso en ella, pienso en lo bueno que viví con ella. Y lo agradezco.
Oró para que este email, sea un bálsamo de sanidad para la persona que lo lea, y puedas ser libre de dar con amor, y que sepas que aunque otros no vean lo que haces por ellos. Dios si lo ve.
¡DIOS SI LO VE!
Jesús entregó su vida en la cruz por toda la humanidad, lo hizo por todos, aún por los que le niegan, se burlan, por los que solo lo buscan para obtener algo, etc.
Jesús es nuestro gran maestro, la meta es parecernos más a Él, hay cosas que suceden en nuestra vida que quizá no entenderemos al 100, o no las entenderemos en esta vida, pero al voltear a la cruz, nos damos cuenta de cuanto se nos ha perdonado y que ese perdón está disponible para todos aquellos que nos han lastimado.
¡Aleluya!
Hoy por hoy mis ganas de dar no han cambiado, lo seguiré haciendo en cada lugar, en mi hogar, con mi familia, amigos, Iglesia, trabajo, etc. Pero he entendido que la belleza del alma esta encontrada en ser sumergida en la presencia de Cristo, y quiero seguir dando, amando, dando mensajes de esperanza, dando de mi tiempo para ayudar a otros simplemente porqué Dios es quién me dice, da, con la mejor sonrisa, da con todo, no dejes la esencia del dar. Jesús vive en ti.
Que nuestra vida sea una carta llena de amor para otros.
No dejes que las acciones incorrectas de otras personas, contaminen tu corazón. Dios lo ve todo, y Dios siempre nos llevará al camino de la bendición.
Efesios 3:14-21
El amor que excede a todo conocimiento
14 Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, 15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, 16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; 17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, 18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, 19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, 21 a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.
Con cariño,
Pastora Ari.