Un mensaje de esperanza en medio de los imprevistos
Hay momentos en la vida que no planeamos. “De repentes” que duelen, sacuden, frustran o desilusionan. En esos instantes, las emociones se despiertan y pareciera que todo se tambalea. ¿Está mal sentir? ¿Está mal llorar o reconocer que nos duele? No. Lo que realmente marca la diferencia es qué hacemos después de sentir.
Dios no nos pide que ignoremos nuestras emociones, sino que aprendamos a llevarlas a Su presencia. En vez de quedarnos estancadas, Él nos invita a avanzar con Su amor el cual nos sostiene. Su amor no cambia, no se rinde, no se agota. Es eterno.
Reconocer que algo duele no es pecado, el verdadero error es quedarse a vivir en ese lugar de dolor, frustración o condenación. Dios no te rechaza por sentirte mal, te recibe con brazos abiertos para levantarte, sus misericordias son nuevas cada mañana, y su amor es más fuerte que cualquier caída. Cuán hermoso es saber que Dios está cerca para ayudar, enseñar, para no condenar.
Jeremías 31:3
Reina-Valera 1960
Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.
Jeremías 31:3
Palabra De Dios para todos
El SEÑOR se le apareció desde la distancia
y le dijo: «Con amor eterno te he amado
y por eso te sigo mostrando mi fiel amor.
Te quiero compartir en este lunes🌷 5 verdades que puedes aplicar cuando llegan los días difíciles:
1. Sentir no es fallar.
2. Dios no se aleja cuando te equivocas.
3. Cada día es una nueva oportunidad.
4. Ese dolor no es el final.
5. Siempre puedes volver a empezar.
¡Amén!
Dios no te da la espalda porque reaccionaste mal. Al contrario, te atrae con amor eterno para ayudarte a entender por qué reaccionaste así y cómo sanarlo, y esto es muy importante ya que Dios no te dejará igual, hay situaciones en el alma que deben ser entregadas, reconocerlas no es debilidad, es renovación, es transformación.
¡Aleluya!
El ayer no determina tu futuro. Las misericordias de Dios se renuevan cada mañana Lo que hoy te duele, mañana puede ser el inicio de algo hermoso.
Lamentaciones 3:22-23
22 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.
23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
No todos los días son buenos, pero hay algo que nunca cambia: el amor eterno de Dios.”
Lo que hoy no entiendes, Dios lo usará para afirmarte, enseñarte y sanarte. Su amor nunca se da por vencido contigo.
1 Corintios 13:7
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
“Dios está cerca, a la distancia de una oración.”
Una oración basta: “Hola Papá, aquí estoy.” Te necesito.
Querida mujer Él es tu pronta ayuda. No temas, esto no es el final.
Hoy puedes tomar una decisión: no abrazar el dolor, sino abrazar el amor eterno de Dios. El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia.
Levanta tu mirada. Dile a Dios: “Aquí estoy”. Y escucha cómo te responde:
“Estoy aquí, hija, mi princesa. Siempre he estado contigo.”
Con cariño,
Pastora Ari.